Postura y cuidado
Cómo sentarte o ponerte de pie con la guitarra sin tensión, cómo organizar la práctica para evitar lesiones y cómo mantener el instrumento.
Esencial
Cómo sentarte o ponerte de pie con la guitarra sin tensión, cómo organizar la práctica para evitar lesiones y cómo mantener el instrumento.
Esencial
Una buena postura no es una pose rígida: es la forma de tocar con la menor tensión posible. Si el cuerpo está cómodo, las manos se mueven mejor y puedes practicar más tiempo sin dolor. Y una guitarra cuidada suena mejor y es más fácil de tocar.
Este acorde de Mim es una buena prueba rápida: con una postura cómoda deberías poder pisarlo de forma que suenen claras las seis cuerdas, sin apretar de más.
Repasa tu postura paso a paso, sentado o de pie:
Paso 1 de 5 · Espalda y hombros
Calienta con un ejercicio suave a tempo lento. Busca la mínima presión que hace sonar la nota limpia:
Digitación y coordinaciónAraña cromáticaUn dedo por traste en todas las cuerdas para ganar independencia, precisión y sincronía entre manos. Metrónomo a 60 BPMOrganiza la práctica para cuidar tus manos:
Y cuida la guitarra:
Cámbialas de una en una para que el mástil no pierda tensión de golpe. Deja dos o tres vueltas en la clavija de las cuerdas lisas y algo menos en las entorchadas. Estira suavemente cada cuerda nueva y vuelve a afinar varias veces. Aprovecha para limpiar el diapasón con un paño seco.
La madera reacciona a la humedad. Las acústicas suelen estar más cómodas entre un 45 y un 55 % de humedad relativa; un ambiente muy seco puede hundir la tapa, levantar los trastes o agrietar la madera. Si la acción sube o baja con las estaciones, puede necesitar un ajuste del alma, la altura de la selleta o la intonación. Si no tienes experiencia, encarga el ajuste del alma a un técnico: un giro excesivo puede dañar el mástil.