Fraseo
Cómo convertir notas sueltas en frases con principio, respiración y final, igual que cuando hablas.
Aplicado
Cómo convertir notas sueltas en frases con principio, respiración y final, igual que cuando hablas.
Aplicado
El fraseo es la manera de agrupar las notas en frases. Una buena frase se parece a una oración: empieza, dice algo, respira y termina. Con las mismas cinco notas puedes sonar torpe o elocuente; la diferencia está en el ritmo, la duración y el silencio.
Primero, notas de la pentatónica menor de La sin pausa, todas iguales:
Ahora casi las mismas notas, agrupadas en dos frases cortas con un final claro:
La segunda versión "habla". Tiene dirección y deja espacio para que el oyente asimile lo que acaba de oír.
Trabaja dentro de una zona pequeña del mástil. Menos notas disponibles te obligan a pensar en el ritmo y en la forma de la frase:
Cuerda 6, Traste 5: La2 · 1 · Tónica
Pon el metrónomo lento y toca frases de dos compases seguidas de dos compases de silencio. El silencio también es parte de la frase:
Metrónomo a 70 BPMPrueba estas reglas, una cada vez:
Los elementos del fraseo son pocos y se combinan sin fin:
Una técnica muy útil es la pregunta y respuesta: una frase queda abierta, terminando en una nota inestable, y la siguiente la cierra en la tónica.
Oído e improvisaciónPregunta y respuestaEscuchar una frase corta y repetirla de oído en la guitarra.Canta una frase corta y tócala después. La voz necesita respirar, así que tus frases cantadas tendrán pausas naturales. Si una idea no se puede cantar, probablemente sea demasiado mecánica.
Graba un acompañamiento de cuatro acordes y alterna: cuatro compases tocando, cuatro escuchando. Después reescúchate y marca dónde las frases se alargan sin dirección.
Hal Crook propone practicar frases que empiezan en distintos puntos del compás: en el tiempo 1, en el contratiempo del 2, en el 4. Una misma idea suena nueva al desplazarla.
Prueba también frases de longitud impar, como tres compases, sobre una forma de cuatro. La frase cruza la barra de compás y crea un efecto de tensión que se resuelve cuando vuelves a coincidir con la forma.