¿Qué es el sonido?
Una vibración que viaja por el aire como cambios de presión, y cómo la guitarra la produce y la amplifica.
Esencial
Una vibración que viaja por el aire como cambios de presión, y cómo la guitarra la produce y la amplifica.
Esencial
El sonido es una vibración que se propaga por un medio, normalmente el aire. Cuando una cuerda vibra, empuja el aire cercano y crea zonas de presión un poco más alta y un poco más baja que viajan en todas direcciones. Al llegar al oído, mueven el tímpano y el cerebro las interpreta como sonido.
Una sola nota sostenida:
Compara una nota grave con una aguda. La grave vibra más despacio; la aguda, más deprisa:
Una cuerda fija en sus dos extremos vibra formando ondas. Pulsa los distintos modos y observa los puntos que no se mueven, los nodos:
En el laboratorio de sonido puedes ver la forma de onda y cambiarla. Empieza con una onda sinusoidal, la más simple, y pasa después a la de diente de sierra:
Onda sinusoidal Onda de diente de sierraToda onda sonora se describe con unas pocas propiedades, y cada una corresponde a algo que oímos:
| Propiedad física | Lo que percibes |
|---|---|
| Frecuencia (vibraciones por segundo) | Altura: grave o agudo |
| Amplitud (tamaño de la variación de presión) | Intensidad: suave o fuerte |
| Forma de onda y espectro | Timbre: el "color" del sonido |
| Envolvente (cómo empieza, se mantiene y se apaga) | Ataque y duración |
En el aire, a unos 20 °C, el sonido viaja a unos 343 metros por segundo. El oído humano joven percibe aproximadamente entre 20 y 20 000 vibraciones por segundo.
En la guitarra acústica, la cuerda por sí sola mueve muy poco aire. La vibración pasa por el puente a la tapa, que es mucho más grande y empuja más aire; la caja y la boca refuerzan algunas frecuencias. En la guitarra eléctrica, las pastillas convierten la vibración de la cuerda en una señal eléctrica y el amplificador y el altavoz producen el sonido.
Una nota de guitarra tiene un ataque muy rápido, cuando la púa o el dedo sueltan la cuerda, y luego se apaga poco a poco. Por eso suena distinta a un violín, que puede mantener la nota con el arco. Si pulsas con la uña o con la yema, cambias el ataque y con él la percepción del timbre.
En una cuerda, las ondas viajan hacia los extremos, se reflejan y se superponen: el resultado es una onda estacionaria con nodos fijos. Fletcher y Rossing explican que la cuerda radia muy mal por sí misma porque es muy fina; la tapa actúa como un transformador que acopla la vibración al aire. Las resonancias de la tapa y de la cavidad de aire dan a cada guitarra su respuesta característica.