Parada 5 de 6
Primeros rasgueos con metrónomo
Rasgueo hacia abajo en 4/4, contar en voz alta y tocar a tempo.
Parada 5 de 6
Rasgueo hacia abajo en 4/4, contar en voz alta y tocar a tempo.
Tus dedos ya saben formar seis acordes. Ahora le toca el turno a la otra mano, la que convierte esas formas en música: la mano del rasgueo. En esta parada aprendes a rasguear hacia abajo a tempo, contando en voz alta y con el metrónomo como compañero, y tocas tu primer patrón de rasgueo. Es la base sobre la que se construirá todo el ritmo del viaje.
Un buen no es un golpe, es un barrido. La púa atraviesa las cuerdas casi a la vez, de la más grave a la más aguda, con un movimiento que nace sobre todo del antebrazo y la muñeca, no del hombro.
Escucha la diferencia entre un rasgueo rígido y uno relajado. El segundo suena más redondo porque las cuerdas suenan en una cascada muy rápida, y no todas de golpe:
Tres claves para la mano del rasgueo:
La música que escuchas cada día tiene un latido regular, el . Los pulsos se agrupan de cuatro en cuatro en la mayoría de las canciones populares: cada grupo es un , y la cifra 4/4 (el de cuatro por cuatro) indica precisamente eso: cuatro pulsos por compás.
Escucha y cuenta en voz alta con el audio. El «1» de cada compás suena un poco más marcado:
Ahora lo mismo, con un rasgueo de Mi en cada pulso. Cada figura es una : dura exactamente un pulso.
Antes de empezar a tocar, los músicos se dan una : «uno, dos, tres, cuatro» al tempo de la canción. Así el primer rasgueo cae exactamente en su sitio. Hazlo tú también, siempre.
El es un reloj musical que da un clic constante. Su velocidad se mide en (pulsos por minuto): a 60 BPM hay un clic por segundo; a 120, dos por segundo. Pruébalo:
Cómo practicar con él:
Aquí está el secreto de los buenos guitarristas rítmicos: la mano del rasgueo nunca se detiene. Baja en cada pulso y, entre pulso y pulso, vuelve a subir sin tocar las cuerdas. Es un péndulo: baja, sube, baja, sube, siempre al mismo ritmo.
En la cuadrícula de rasgueo, la flecha ↓ es un rasgueo hacia abajo y el punto · es la mano que pasa sin tocar. Escucha y mira cómo los puntos marcan el «y» entre pulsos:
¿Por qué molestarse en mover la mano si no toca? Porque así la mano mide el tiempo por ti: si cada bajada coincide con un pulso, cada subida coincide con el «y», y el ritmo se mantiene solo. En la próxima etapa, El río del ritmo, empezarás a tocar también en esas subidas con el . Si ahora entrenas el péndulo, ese paso será natural.
Al dividir cada pulso en dos mitades iguales obtienes corcheas. Los músicos cuentan la primera mitad con el número del pulso y la segunda con «y» (en inglés, and): «1 y 2 y 3 y 4 y». En esta etapa solo tocas en los números, pero la mano ya se mueve en las dos mitades. Contar las «y» en voz baja te ayuda a mantener el péndulo regular.
Un error muy común es rasguear demasiado fuerte. El resultado es un sonido áspero, cuerdas que «chasquean» contra los trastes, púas que vuelan y un antebrazo cansado en cinco minutos. Usa este bucle para experimentar con la intensidad:
Toca encima en tres niveles: muy suave (casi un susurro), medio y fuerte. Notarás que el nivel medio suena más lleno que el fuerte, y que el suave obliga a ser más preciso. Practica sobre todo en suave y medio.
Un es una fórmula rítmica que se repite compás tras compás. Aquí tienes tres, de menor a mayor dificultad. La mano sigue siendo un péndulo en todos: solo cambia en qué bajadas tocas.
Patrón 1: cuatro negras. Un rasgueo en cada pulso. Ya lo dominas.
Patrón 2: «largo, corto, corto». Rasgueas en el 1, la mano pasa sin tocar en el 2 (dejando sonar el acorde) y vuelves a rasguear en el 3 y el 4. El primer rasgueo dura dos pulsos: una blanca.
Patrón 3 (opcional, un adelanto): con una subida al final. Igual que el patrón 1, pero en la «y» del 4 la mano, que ya sube, roza las cuerdas agudas. Ese rasgueo hacia arriba te lleva con impulso al siguiente compás.
Objetivo: Rasguear Mi mayor en negras contando en voz alta durante un minuto seguido a 70 BPM, sin adelantarte ni retrasarte del clic.
Primero toca el patrón sin acompañamiento con el metrónomo. Luego pon el acompañamiento y toca encima. Recuerda: en el pulso 2 la mano sigue moviéndose, aunque no toque.
Cuando te salga, cambia la progresión por Lam – Rem – Mi – Lam.
Objetivo: Tocar La – Re – Mi – La con el patrón 2 (largo, corto, corto) 4 veces seguidas a 65 BPM sobre el acompañamiento, cambiando siempre en el 1.
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