Parada 6 de 6
Compases irregulares y polirritmia
5/4, 7/8, agrupaciones y capas rítmicas.
Parada 6 de 6
5/4, 7/8, agrupaciones y capas rítmicas.
Casi toda la música que has tocado hasta ahora camina sobre pulsos iguales: de dos en dos, de tres en tres, de cuatro en cuatro. En esta parada el suelo se vuelve desigual. Los como el 5/4 o el 7/8 mezclan grupos de dos y de tres y producen una cojera elegante, típica del rock progresivo, del metal, del jazz y de muchas músicas tradicionales de los Balcanes, Turquía o la India. Y la superpone dos pulsos distintos a la vez. Aquí la técnica es mental: contar sin perderse.
Escucha este patrón. La nota grave marca el inicio de cada grupo; las agudas, el resto. ¿Notas que el último grupo dura un poco más?
Son siete corcheas por compás, agrupadas 2 + 2 + 3. Si cuentas «uno-dos, uno-dos, uno-dos-tres», el patrón encaja de inmediato. Así se escribe:
Y así se ve con figuras que reflejan los grupos: dos negras y una negra con puntillo.
Todos los compases irregulares se construyen igual: de dos y de tres subdivisiones. El orden de los grupos cambia por completo la sensación:
| Compás | Agrupaciones habituales | Pulsos que sientes |
|---|---|---|
| 5/8 o 5/4 | 3 + 2 · 2 + 3 | 2 (largo-corto o corto-largo) |
| 7/8 | 2 + 2 + 3 · 3 + 2 + 2 · 2 + 3 + 2 | 3 |
| 9/8 | 2 + 2 + 2 + 3 · 3 + 3 + 3 | 4 desiguales o 3 iguales |
| 11/8 | 3 + 3 + 3 + 2 · 2 + 2 + 3 + 2 + 2 | 4 o 5 |
Fíjate en el 9/8: agrupado 3 + 3 + 3 es un compás compuesto normal, de tres pulsos iguales, como un 6/8 ampliado. Agrupado 2 + 2 + 2 + 3 se convierte en un compás irregular, típico de la música de los Balcanes y de Turquía, donde este tipo de ritmos «cojos» se llaman aksak. Escucha la diferencia:
Contar hasta siete o nueve muy deprisa es agotador. Estos métodos funcionan mejor:
Ahora con la guitarra. Primero, un riff original en 5/4 agrupado 3 + 2 (en negras): tres pulsos y luego dos. Los acentos los ponen las quintas; el resto son notas de la sexta cuerda con (la m de la tablatura).
Y un riff en 7/8 agrupado 2 + 2 + 3. Cada grupo empieza con una quinta acentuada: Mi5, Sol5, La5. El segundo compás reorganiza los grupos como 3 + 2 + 2: escucha cómo cambia la cojera.
Los compases irregulares también se acompañan con acordes. El secreto es el mismo: acentuar el inicio de cada grupo. Escucha un acorde de Mim rasgueado en 7/8 con la agrupación 2 + 2 + 3, y después la misma idea como 3 + 2 + 2:
¿Y qué diferencia hay entre un 7/8 y un 7/4? En teoría, solo la figura que cuenta: corcheas o negras. En la práctica, el 7/8 suele ir rápido y se siente en grupos (aquí, tres pulsos desiguales), mientras que el 7/4 suele ir más lento y se siente como siete pulsos, a menudo como un 4/4 seguido de un 3/4. Con el 11/8 ocurre algo parecido: rápido, se siente como cuatro o cinco grupos; lento, como un compás muy largo. Cuando leas una partitura, pregúntate siempre cuántos pulsos sientes, no solo cuántas figuras hay.
Una polirritmia superpone dos divisiones distintas del mismo espacio de tiempo. La más común es 3 contra 2: en el tiempo en que una capa da dos golpes, la otra da tres, y las dos coinciden al principio.
El truco para tocarla es el mínimo común múltiplo: divide el espacio en 6 casillas. La capa de 3 golpea en las casillas 1, 3 y 5; la de 2, en la 1 y la 4. Cuenta «1 2 3 4 5 6» y toca solo en las negritas: juntas, capa de 3, capa de 2, capa de 3. Este es el ritmo resultante:
En la guitarra, el bajo hace la capa de 2 (negras) y la melodía, la capa de 3 (tresillos de negra):
La siguiente es 4 contra 3: 12 casillas. La capa de 4 golpea en las casillas 1, 4, 7 y 10; la de 3, en 1, 5 y 9. En un compás de 3/4, eso es un bajo en negras y una melodía en corcheas con puntillo:
En la polirritmia dos capas dividen de forma distinta el mismo compás y coinciden en cada inicio. En la polimetría, en cambio, dos partes usan compases de distinta longitud (por ejemplo, un riff de 7 corcheas sobre una batería en 4/4) y se desplazan una respecto a la otra hasta volver a coincidir tras varios compases. El metal progresivo usa mucho este segundo recurso.
La es una polirritmia 3:2 estirada en el tiempo: seis corcheas que se agrupan unas veces como 3 + 3 (6/8, dos pulsos largos) y otras como 2 + 2 + 2 (3/4, tres pulsos cortos). Escucha cómo el mismo espacio cambia de piel:
Es un recurso antiquísimo: la música barroca lo usa para frenar justo antes de una , y está en el corazón de muchas músicas latinoamericanas y del flamenco. También hay ejemplos famosos en el musical, como «America» de West Side Story, de Leonard Bernstein, que alterna los dos agrupamientos.
Pon el metrónomo en corcheas, con siete tiempos por compás. Cuenta «1-2, 1-2, 1-2-3» y da una palmada en cada «1». Después cambia a cinco tiempos y cuenta «1-2-3, 1-2».
Objetivo: Contar en voz alta ocho compases seguidos de 7/8 (2 + 2 + 3) y otros ocho de 5/8 (3 + 2) sin perder el inicio de ningún compás.
Toca el riff de 5/4 y después el de 7/8. Exagera el acento de las quintas y apaga bien las notas intermedias. Cuando salga, inventa tu propio riff en 7/8 con la agrupación 2 + 3 + 2.
Objetivo: Tocar el riff de 7/8 cuatro veces seguidas con los acentos en su sitio y sin añadir ninguna corchea.
Sin guitarra: mano izquierda en negras (capa de 2) y mano derecha en tresillos (capa de 3), sobre los muslos. Cuenta «1 2 3 4 5 6» y golpea según la rejilla. Cuando sea automático, cambia las manos. Después toca el ejemplo de 3 contra 2 en la guitarra y, si te sientes con fuerzas, el de 4 contra 3.
Objetivo: Mantener 3:2 durante un minuto seguido con las manos sobre los muslos, y después tocar el ejemplo de guitarra.
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