Parada 2 de 6
Legato avanzado
Frases fluidas solo con la mano del mástil.
Parada 2 de 6
Frases fluidas solo con la mano del mástil.
En el barrido la púa hacía casi todo el trabajo. Ahora le damos la vuelta: en el avanzado es la mano del mástil la que produce casi todas las notas, con , y deslizamientos. El resultado es un sonido fluido, redondo, casi vocal, que puede ir muy rápido sin que la púa tenga que seguirle el ritmo. La dificultad está en otra parte: que todas las notas suenen igual de fuertes y que no suene nada más.
Escucha esta frase en La menor. Solo hay una púa al principio: el resto lo hacen los dedos de la mano izquierda, subiendo por la primera cuerda con ligados y deslizamientos del índice.
El truco de los cambios de posición es el índice: después de cada grupo, los pull-offs vuelven al dedo 1, y es el índice el que se desliza hasta la siguiente posición. Así la mano entera viaja por el mástil sin que la nota se corte.
| Grupo | Trastes | Dedos | Cómo se cambia |
|---|---|---|---|
| 1 | 5 – 7 – 8 | 1 – 3 – 4 | — |
| 2 | 8 – 10 – 12 | 1 – 3 – 4 | el índice desliza del 5 al 8 |
| 3 | 12 – 13 – 15 | 1 – 2 – 4 | el índice desliza del 8 al 12 |
| 4 | 15 – 17 | 1 – 3 | el índice desliza del 12 al 15 |
La aplicación más común del legato avanzado: escalas 3NPS en las que solo se ataca con púa la primera nota de cada cuerda. Las otras dos salen con hammer-ons al subir y con pull-offs al bajar.
Mira la mano izquierda mientras tocas la subida. En cada cuerda:
Al bajar es al revés: los tres dedos ya están colocados antes de atacar la nota más aguda, y cada pull-off tira ligeramente de la cuerda hacia el suelo (o hacia arriba), como un pequeño pellizco, en lugar de solo levantar el dedo.
¿Y si quitamos también la púa de los cambios de cuerda? El consiste en hacer sonar una nota en una cuerda que todavía no vibraba, solo con el golpe del dedo. No hay nota previa de la que «martillear»: el dedo cae sobre una cuerda en silencio con la energía suficiente para ponerla en marcha.
Escucha la subida anterior tocada sin ninguna púa:
Al bajar, cada cambio de cuerda empieza con un hammer-on desde la nada del meñique o del anular sobre la cuerda grave siguiente: es el gesto más difícil de este ejemplo.
Una aplicación muy musical del hammer-on desde la nada son los bucles: un grupo corto de notas que se repite en ciclo, ideal para frases rápidas de rock. Este, sobre la pentatónica de La menor, alterna pull-offs en la primera y la segunda cuerda. En la tablatura, la primera cuerda se ataca con púa y la segunda entra con un hammer-on desde la nada del anular; si al principio te cuesta, atácala también con púa:
Los bucles son engañosos: como el patrón es corto, la mano tiende a acelerar y a dejar caer las notas del pull-off. Tócalo con el metrónomo y fíjate en que las cuatro notas de cada grupo ocupen exactamente lo mismo. Cuando te salga limpio, cambia el punto de partida (empieza en la segunda nota del grupo) para que el acento caiga en otra nota: es un truco excelente para no depender de un solo «arranque».
En el legato la púa ya no apaga nada, así que el ruido de cuerdas aparece por todas partes: cuerdas al aire que vibran por simpatía, notas que siguen sonando al cambiar de cuerda, golpes de hammer-on que despiertan cuerdas vecinas. La respuesta es el :
Mano del mástil
Mano de la púa
Prueba esto: toca la escala anterior con distorsión (o imagínala con mucha ganancia) y para de golpe en mitad de una cuerda. Si oyes algo más que la última nota, algo no está apagado. La ganancia es una lupa cruel y muy útil para el legato.
El objetivo del legato es que no se note qué nota se tocó con púa y cuál no. Casi siempre ocurre lo contrario: la nota con púa sale fuerte, el hammer-on medio y el pull-off débil. Se corrige con dos cosas: dedos más firmes y una púa más suave en la primera nota.
El mejor ejercicio para dar fuerza e independencia a los dedos son los trinos: dos notas alternadas con hammer-on y pull-off, sin púa, durante un tiempo medido.
Cuando los trinos 1-3 y 1-4 sean cómodos, prueba 2-3, 2-4 y 3-4: los dos últimos son los más débiles en casi todos los guitarristas, y los que más ganan con un poco de trabajo diario.
Pon el metrónomo y toca semicorcheas: cuatro notas por pulso. Una serie de 30 segundos con cada pareja de dedos y 30 segundos de descanso entre ellas. Si el volumen de las notas cae, baja el tempo.
Objetivo: Cuatro series de 30 segundos (1-3, 1-4, 2-4, 3-4) con todas las notas al mismo volumen.
Toca el ejemplo de La menor en tres notas por cuerda con una sola púa por cuerda. Después, en las dos últimas repeticiones, quita también las púas y usa hammer-ons desde la nada en todos los cambios de cuerda.
Objetivo: Subir y bajar la escala cuatro veces seguidas en tresillos sin que la nota con púa destaque sobre las ligadas.
Repite la frase por la primera cuerda del principio de la parada. Primero sin metrónomo, comprobando que cada deslizamiento del índice no corta la nota. Luego a 50 BPM en tresillos y sube de 4 en 4. Acompáñala con esta base para darle sentido musical:
Objetivo: Tocar la frase de una cuerda con un solo ataque de púa y llegar a la nota final con vibrato, sin cortes.
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