Parada 5 de 6
Funciones y cadencias
Reposo, tensión y resolución: cómo respira la armonía.
Parada 5 de 6
Reposo, tensión y resolución: cómo respira la armonía.
Ya conoces a los siete vecinos de la calle. Ahora vas a descubrir qué hace cada uno: unos son el hogar donde descansas, otros el camino que te aleja, y otros la cuesta empinada que te empuja de vuelta a casa. Esa sensación de reposo, tensión y llegada es lo que hace que una progresión «respire». Al terminar esta parada podrás escuchar una canción y saber dónde está la casa, dónde sube la tensión y cómo termina cada frase.
Escucha esta progresión de cuatro acordes. Presta atención a cómo te sientes en cada compás:
En el primer compás estás tranquilo, en casa. En el segundo te alejas un poco, sin prisa. En el tercero algo se tensa: el oído sabe que falta algo. En el cuarto, alivio: has vuelto. Ese viaje se describe con tres :
Cada función tiene un acorde principal (I, IV y V, tus ), y los demás acordes se reparten entre ellas según las notas que comparten:
| Función | Acorde principal | Acordes de la familia | Notas en común |
|---|---|---|---|
| Tónica | I · Do | vi · Lam, iii · Mim | Lam comparte Do y Mi con Do |
| Subdominante | IV · Fa | ii · Rem | Rem comparte Fa y La con Fa |
| Dominante | V · Sol | vii° · Sidim | Sidim comparte Si y Re con Sol |
Tónica
Subdominante
Dominante
El acorde iii (Mim) comparte dos notas con I (Mi y Sol) y también dos con V (Sol y Si). Por eso es ambiguo: a veces suena a tónica y otras prepara la dominante. Es el vecino menos usado de la calle, y muchas progresiones lo evitan o lo usan de paso.
¿Por qué la dominante empuja tanto? Escucha la escala mayor subiendo… y parándose en el séptimo grado:
Te falta el aire, ¿verdad? Esa nota, Si, está a solo un semitono de Do y «tira» hacia ella. Se llama , y es la tercera del acorde de Sol.
Si al acorde de Sol le añades su séptima, Fa, obtienes Sol7. Ahora el acorde contiene Si y Fa: un , el intervalo más inestable. Y ese tritono se resuelve de una forma muy concreta: Si sube a Do y Fa baja a Mi. Las dos notas de Do.
Ese paso de la tensión al reposo se llama , y es la fuerza que mueve la armonía tonal.
Una frase musical termina igual que una frase escrita: con un punto, una coma o una pregunta. Esa puntuación se llama , y se reconoce por los dos últimos acordes. Escucha las cuatro:
La (o perfecta) es el punto final: la dominante resuelve en la tónica.
La también termina en casa, pero llega desde la subdominante. Es un final más suave, cálido, sin la presión de la sensible.
La se detiene en la dominante. Es una coma o una pregunta: la música queda en el aire, esperando respuesta.
La (o engañosa) promete volver a casa y, en el último momento, gira hacia vi. El oído se sorprende y la frase se alarga.
| Cadencia | Acordes | En Do | Se siente como |
|---|---|---|---|
| Auténtica | V → I | Sol7 → Do | punto final |
| Plagal | IV → I | Fa → Do | final suave, «amén» |
| Semicadencia | … → V | Fa → Sol | coma, pregunta |
| Rota | V → vi | Sol7 → Lam | sorpresa |
Esta melodía original termina con la sensible subiendo a la tónica (Si → Do). Tócala o escúchala dos veces: primero con el final auténtico y luego con el final roto. La melodía es idéntica; solo cambia el último acorde.
Con Do debajo, la nota Do suena a llegada definitiva. Con Lam, la misma nota suena melancólica e incompleta: la historia sigue.
Dos finales pueden usar los mismos acordes, V → I, y aun así no cerrar con la misma fuerza. Lo que cambia es cómo se toca cada acorde: qué nota queda arriba, en la voz más aguda, y qué nota queda abajo, en el bajo. Escucha estos tres finales en Do mayor. Los tres son Sol7 → Do:
Por eso muchos manuales de armonía distinguen la cadencia auténtica perfecta (V e I en estado fundamental y la tónica en la voz más aguda) de la imperfecta (falta alguna de esas condiciones). Más que los nombres, te interesa oír la diferencia, porque es una herramienta para componer y acompañar: guarda el cierre más rotundo para el final de la canción y usa los más abiertos a mitad de camino, cuando quieres que la música siga avanzando.
Ahora usa todo junto. Escucha esta progresión original de ocho compases:
Análisis en cuatro pasos:
Toca cada progresión con un rasgueo sencillo (cuatro golpes por compás). Al llegar al último acorde, di su nombre: «auténtica», «plagal», «semicadencia», «rota».
Objetivo: Tocar cada cadencia dos veces seguidas y nombrarla en voz alta al llegar al último acorde, a 80 BPM.
Objetivo: Tararear la nota del bajo de cada acorde de la progresión analizada y decir si es T, S o D, sin errores en dos pasadas.
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