Parada 5 de 5
Fraseo y notas objetivo
Cerrar frases en notas del acorde para que el solo hable con la armonía.
Parada 5 de 5
Cerrar frases en notas del acorde para que el solo hable con la armonía.
Ya tienes un vocabulario rico: bendings afinados, vibrato, dobles cuerdas, dos pentatónicas y la nota de blues. Pero un vocabulario no es un discurso. Lo que hace que un solo «diga algo» es hacia dónde va cada frase y cuándo llega. En esta parada aprendes a elegir una antes de tocar y a aterrizar en ella justo cuando cambia el acorde. Es el paso de improvisar sobre una escala a improvisar con la armonía.
Imagina que el acorde acaba de cambiar a Re7. Escucha el acorde con dos notas finales distintas encima:
Las dos notas pertenecen a escalas que has usado en La (la pentatónica mayor contiene las dos), y sin embargo una suena a casa y la otra a choque. La diferencia no está en la escala, sino en el acorde que suena en ese instante. Fa♯ es la tercera de Re7; Do♯ choca con su séptima, Do.
Cada acorde del blues tiene cuatro notas. Son tus pistas de aterrizaje: sobre ese acorde suenan estables, cualquier frase que termine en ellas suena «resuelta».
| Acorde | 1 | 3 | 5 | ♭7 |
|---|---|---|---|---|
| La7 | La | Do♯ | Mi | Sol |
| Re7 | Re | Fa♯ | La | Do |
| Mi7 | Mi | Sol♯ | Si | Re |
Veamos dónde caen en la zona de la caja 1 (trastes 4–8):
Cuerda 6, Traste 5: La2 · 1 · Tónica
Cuerda 6, Traste 5: La2 · 5 · Quinta
Cuerda 6, Traste 4: Sol♯2 · 3 · Tercera
Fíjate en lo cerca que están unas de otras. La ♭7 de La7 (Sol, 2.ª cuerda, traste 8) baja un traste y se convierte en la tercera de Re7 (Fa♯, traste 7). Sube un traste y es la tercera de Mi7 (Sol♯, traste 9). Tres acordes, tres trastes vecinos.
De las cuatro notas del acorde, la tercera es la más reveladora:
Por eso, cuando una melodía llega a la tercera justo en el cambio, el oyente oye el cambio de acorde en la melodía, aunque no haya acompañamiento.
Toca esta línea mínima: una sola nota por compás, siempre la tercera del acorde que suena. Si la tocas sobre la base, oirás una melodía sencilla que dibuja toda la armonía:
En un acorde de séptima dominante, la tercera y la séptima forman un (en La7: Do♯ y Sol). Son las dos notas que definen el acorde, y al pasar al acorde siguiente suelen moverse solo un semitono: la Sol de La7 baja a Fa♯ (tercera de Re7) y el Do♯ baja a Do (séptima de Re7). Una melodía que sigue esos semitonos suena «inteligente» casi sin esfuerzo. Profundizarás en estas notas guía en El laberinto del mástil.
Ahora lo hacemos musical: una frase que empieza en el compás anterior al cambio y llega a la tercera en el tiempo 1 del acorde nuevo.
La frase recorre la pentatónica y cae medio tono, de Sol a Fa♯, justo en el cambio:
Aquí la tercera, Sol♯, no está en la pentatónica menor. Dos formas de llegar: pisarla (4.ª cuerda, traste 6), viniendo desde La medio tono arriba, o doblar la Sol medio tono, el bending que aprendiste en la primera parada.
Al volver a La7, la llegada más elocuente es Do♯, alcanzado desde Do: el gesto de ♭3 a 3 que ya conoces, ahora con destino.
Fíjate en que las tres llegadas tienen algo en común: la nota anterior a la tercera está a un semitono de ella (Sol → Fa♯, La → Sol♯, Do → Do♯). Una aproximación cromática, desde arriba o desde abajo, hace que el aterrizaje suene inevitable: el oído oye la tensión de la nota vecina y siente alivio cuando llega la nota del acorde. La regla práctica: la aproximación va en el tiempo débil (o en la última corchea del compás) y la nota objetivo, en el tiempo fuerte. Al revés, el efecto se pierde.
El es la forma de organizar las notas en frases. La comparación con el habla es exacta: frases con principio y final, pausas para respirar, preguntas que esperan respuesta.
Tres principios prácticos:
Este ritmo, que deja libre el tiempo 1 y aterriza en el tiempo 1 del compás siguiente, es la estructura de casi todos los ejemplos anteriores. Aquí lo tienes como pregunta y respuesta:
El final de una frase es lo que el oyente recuerda. Un final fuerte combina tres cosas:
Este remate original baja por la caja 1 en tresillos, pasa por la tercera y termina en la tónica con vibrato. Úsalo en los compases 11–12 o para cerrar tu último chorus:
Toca la línea de terceras (una nota por compás) sobre la base. Cuando la tengas, añade una nota de aproximación antes de cada tercera, medio tono por encima o por debajo, en el tiempo 4 del compás anterior.
Objetivo: Tocar la línea de terceras durante dos vueltas sin un solo cambio tardío, primero mirando y luego de memoria.
Grábate si puedes y escucha: ¿se oyen los cambios de acorde en tu melodía?
Objetivo: Tres vueltas improvisadas en frases de dos compases separadas por silencio, aterrizando en la 3.ª en los compases 5, 9 y 11.
Prácticas marcadas: 0 · Autoevaluaciones hechas: 0