Parada 2 de 5
Vibrato y dobles cuerdas
La firma de cada guitarrista y el sabor de dos notas a la vez.
Parada 2 de 5
La firma de cada guitarrista y el sabor de dos notas a la vez.
Si el bending es la rampa, el es la respiración de la nota. Dos guitarristas pueden tocar exactamente la misma frase y los reconocerás por cómo hacen temblar las notas largas: es, literalmente, una firma. En la segunda mitad de esta parada sumas otro color clásico del blues, el rock y el country: las , dos notas a la vez que dan cuerpo a una melodía sin dejar de ser melodía.
Escucha una nota larga «desnuda» y piensa en cómo la cantaría alguien: casi nunca la dejaría quieta. Ahora escucha el mismo gesto a cámara lenta y exagerado: la nota sube medio tono y vuelve, cada vez más rápido, hasta convertirse en un temblor:
Ese es el esqueleto del vibrato. Un vibrato real es más estrecho (normalmente menos de medio tono) y más continuo, sin escalones; en la tablatura se marca con una línea ondulada, aquí ~. Cuando lo toques tú, la nota no debe «saltar» entre dos alturas, sino ondular entre ellas.
Todo vibrato se describe con dos números:
Las combinaciones dan carácter. Un vibrato estrecho y lento suena íntimo; uno ancho y rápido, desesperado; uno ancho y lento, de balada. Lo que nunca suena bien es el vibrato irregular: anchura y velocidad cambiando sin intención, como una voz que tiembla de nervios.
Vibrato de muñeca (tipo bending)
El dedo empuja la cuerda de lado y la suelta una y otra vez. La fuerza sale del giro de la muñeca, con el pulgar enganchado sobre el mástil o la base del índice apoyada en el borde del diapasón. La nota solo sube y vuelve. Es el vibrato del blues y el rock: amplio, expresivo y con mucho control de la anchura.
Vibrato de dedo (a lo largo de la cuerda)
El dedo se balancea en la dirección de la cuerda, hacia la cejuela y hacia el puente, sin moverla de lado. El cambio de altura es pequeño y va por encima y por debajo de la nota. Es el vibrato de la guitarra clásica y del jazz, sutil y elegante; en la eléctrica apenas se nota.
Hay una variante muy famosa del vibrato de muñeca en la que el dedo índice sostiene la nota y la mano se agita entera, con los demás dedos sueltos en el aire, como el aleteo de una mariposa. Se asocia sobre todo a B. B. King, que hizo de ese vibrato rapidísimo y estrecho su sello.
Cuerda 2, Traste 8: Sol4 · 1 · Nota de la escala
Aquí está el secreto que separa a un vibrato aficionado de uno profesional: el vibrato va a tempo. Las ondas encajan con la subdivisión de la canción: dos por pulso (corcheas) o tres (tresillos) en un tempo medio, cuatro en baladas lentas. Escucha y toca este ejercicio con el metrónomo:
Después, reduce la anchura a la mitad sin perder el ritmo: ya no subes un semitono entero, solo te asomas. Ese es el vibrato que usarás en tus solos.
Una nota pulsada en la guitarra empieza fuerte y se apaga. El oído se acostumbra rápido a un sonido inmóvil y deja de prestarle atención. El vibrato renueva constantemente la altura (y, un poco, el timbre), así que el oído sigue «despierto» y percibe la nota viva durante más tiempo, aunque el volumen siga bajando. Por eso las notas largas sin vibrato suenan a ejercicio y con vibrato suenan a música.
Una es una melodía «engordada»: en vez de una nota tocas dos a la vez en cuerdas vecinas (o saltando una). El entre ellas decide el color.
En las cuerdas 2 y 1, el mismo traste da una cuarta justa. En la caja 1 de La menor tienes dos pares inmediatos:
En las cuerdas 3 y 2 la afinación cambia (de la 3.ª a la 2.ª hay una tercera mayor, no una cuarta), así que para la misma cuarta la nota de la 2.ª cuerda va un traste más arriba.
En las cuerdas 3 y 2, el mismo traste da una tercera mayor; con la 3.ª cuerda un traste más arriba, una tercera menor. Sobre el acorde de La7, la doble cuerda Do♯–Mi (trastes 6 y 5) es pura miel: son la 3.ª y la 5.ª del acorde.
Saltando una cuerda (3.ª y 1.ª) obtienes sextas. Con la 3.ª cuerda un traste más arriba que la 1.ª tienes la 3.ª y la fundamental de un acorde mayor; desliza la misma forma cinco trastes y tienes las del acorde de cuarto grado:
Toca las sextas con púa en la 3.ª y dedo medio en la 1.ª, o con dos dedos de la mano derecha; el codo de la púa silencia la 2.ª cuerda.
Si inviertes una tercera (subes la nota grave una octava) obtienes una sexta: Do♯ debajo de La es una sexta menor; La debajo de Do♯ es una tercera mayor. Las dos son consonancias imperfectas: estables pero con calidez, por eso suenan «dulces». Las cuartas y quintas son consonancias perfectas: más huecas y fuertes. Esa diferencia explica por qué las terceras y sextas son el idioma del country y el soul, y las cuartas el del rock.
El blues mezcla dobles cuerdas con todo lo que ya sabes: hammer-ons, bendings y vibrato. Este lick original empieza con Do–Mi, convierte el Do en Do♯ con un (de menor a mayor en un instante), y termina doblando el Re hasta Mi mientras la 2.ª cuerda sostiene el Sol:
Con la nota pedal de La sonando, toca estas notas largas, cada una con cuatro tiempos de vibrato a dos ondas por pulso. Primero con el dedo 3, después con el 1:
Si el vibrato «se pierde» del pulso, para, cuenta en voz alta y empieza más lento.
Objetivo: Sostener cada nota cuatro tiempos con un vibrato regular de dos ondas por pulso que no se salga del tono.
Una doble cuerda por acorde: Do♯–Mi sobre La7, Re–Fa♯ sobre Re7 y Mi–Sol♯ sobre Mi7. Este es el ritmo de cada compás; repite el que corresponda al acorde que suena:
Objetivo: Cambiar de doble cuerda justo en el primer tiempo de cada acorde nuevo, durante una vuelta completa.
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