Parada 4 de 5
Semicorcheas y funk
Rasgueo en semicorcheas, apagados y la mano que nunca para.
Parada 4 de 5
Rasgueo en semicorcheas, apagados y la mano que nunca para.
Cambiamos de rincón en el jardín: dejamos las flores tranquilas del fingerstyle y entramos en la parte donde todo se mueve. El funk convierte la guitarra en un instrumento de percusión con notas: golpes secos, rasgueos apagados, acordes diminutos y una mano derecha que nunca se detiene. Aquí el secreto no está en los acordes, sino en el tiempo: cada en su sitio.
Escucha este patrón sobre un acorde de Mi9. Fíjate en los golpes secos sin nota: son la mitad del groove. Y fíjate en lo que no se oye: la mano del guitarrista está moviéndose todo el tiempo, incluso en los huecos.
Cuatro casillas por tiempo, dieciséis por compás. Las flechas son golpes con nota, las cruces son golpes apagados y los puntos son pasadas de la mano por el aire. Al principio parece mucha información; en esta parada la ordenamos pieza a pieza. Al final podrás leer una rejilla como esta de un vistazo y convertirla en movimiento sin pensar en cada flecha.
La regla número uno del rasgueo funk es el : la mano sube y baja sin parar, en semicorcheas, toque o no las cuerdas. Es como un péndulo: el ritmo lo decides tú eligiendo cuándo tocas, pero el péndulo no se detiene nunca.
Empieza sin acordes. Apaga las cuerdas apoyando suavemente la mano izquierda sobre ellas y rasguea todas las semicorcheas. Escucha la rejilla:
Si dieciséis golpes por compás te resultan mucho, construye el puente: primero en corcheas (bajada en el tiempo, subida en la «y»), después en semicorcheas al mismo tempo. El movimiento es el mismo; solo se hace el doble de pequeño y rápido. Muñeca suelta, antebrazo relajado: el movimiento sale de la muñeca, no del hombro.
Para leer ritmos funk necesitas un nombre para cada semicorchea. Cada tiempo se cuenta «uno-e-y-a»: el número cae en el tiempo, la «y» en la mitad (la corchea), y la «e» y la «a», en los cuartos intermedios.
Estas son las figuras de semicorchea que más vas a ver. Cada una ocupa un tiempo:
| Figura | Dónde suena | Cuenta |
|---|---|---|
| ♬♬ cuatro semicorcheas | todas | 1 e y a |
| corchea + dos semicorcheas | 1, y, a | 1 · y a |
| dos semicorcheas + corchea | 1, e, y | 1 e y · |
| semicorchea + corchea + semicorchea | 1, e, a | 1 e · a |
| corchea con puntillo + semicorchea | 1, a | 1 · · a |
Escúchalas una a una, cada figura repetida durante un compás:
Si divides un tiempo en cuatro semicorcheas y la mano hace un movimiento completo (abajo y arriba) cada media parte, las bajadas coinciden con las posiciones 1 y 3 de cada grupo (el tiempo y la «y») y las subidas con la 2 y la 4 (la «e» y la «a»). Esa correspondencia fija es la que hace funcionar el movimiento constante: si sabes en qué semicorchea estás, sabes en qué dirección va tu mano, y viceversa. Por eso un ritmo funk escrito se puede convertir a flechas sin pensar: semicorchea impar (contando desde 1) = bajada, semicorchea par = subida.
En el funk, las cuerdas no suenan siempre. Hay tres tipos de casilla:
Este patrón coloca los chucks en los tiempos 2 y 4, justo donde la batería suele tocar la caja:
Un patrón en el que todos los golpes suenan igual es plano, como un dibujo sin sombras. Los dan relieve: unas semicorcheas más fuertes, otras apenas rozadas. En el funk, muchas veces las notas más importantes son las que no caen en el tiempo.
En estos dos ejemplos la mano toca las dieciséis semicorcheas, pero solo algunas bajadas son fuertes. En el primero el acento cae en cada tiempo; en el segundo, en cada «y». Escucha cómo cambia la sensación aunque los golpes sean los mismos:
El segundo ejemplo ya tiene el «balanceo» del funk: los acentos en la «y» tiran del ritmo hacia delante. Así se escribe con figuras, marcando los acentos sobre las notas:
Los guitarristas de funk rara vez rasguean seis cuerdas. Prefieren fragmentos de dos o tres notas en las cuerdas agudas: dejan sitio al bajo y a los teclados, y suenan cortos y afilados. El acorde estrella es el de novena de dominante.
Mi9 es un (Mi, Sol♯, Si, Re) con la novena añadida (Fa♯). El fragmento de tres cuerdas (Sol♯, Re, Fa♯) omite la fundamental y la quinta: tercera, séptima y novena. ¿Por qué funciona sin fundamental? Porque el bajista ya la está tocando, y porque la tercera y la séptima son las notas que definen el carácter del acorde. Volverás a estas ideas, con más profundidad, en las etapas de armonía avanzada.
En el funk es habitual quedarse un buen rato en un único acorde (un vamp): todo el interés está en el ritmo. Aquí tienes uno original sobre el fragmento de Mi9. En el segundo compás entras desde medio tono por debajo, deslizando la forma un traste, un truco clásico del género.
Objetivo: Rasguear semicorcheas apagadas durante dos minutos sin acelerar ni frenar, a 70 BPM.
Toca este patrón y alterna presión y relajo de la mano izquierda. Escucha que los chucks no tengan ninguna nota.
Objetivo: Tocar el patrón con chucks en 2 y 4 sobre Em7 con los golpes apagados totalmente secos, a 80 BPM.
Objetivo: Tocar el vamp de Mi novena cuatro veces seguidas sin que suene ninguna cuerda indeseada, a 80 BPM.
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