Parada 5 de 5
Progresiones en cualquier tonalidad
I–IV–V, I–V–vi–IV y el sistema de números.
Parada 5 de 5
I–IV–V, I–V–vi–IV y el sistema de números.
Ya sabes mover formas. Ahora vas a usarlas para lo que de verdad importa: tocar progresiones —las sucesiones de acordes que sostienen casi toda la música popular— en la tonalidad que pida la canción, la voz o el resto de la banda. Para eso necesitas pensar en números en lugar de nombres. Cuando lo consigas, cuatro progresiones te bastarán para acompañar cientos de canciones en cualquier tonalidad.
Cada tonalidad mayor tiene siete acordes «de la casa», uno sobre cada nota de su escala. Los números romanos los nombran por su posición, no por su nota: mayúscula para los mayores y minúscula para los menores.
| Grado | I | ii | iii | IV | V | vi | vii° |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Calidad | mayor | menor | menor | mayor | mayor | menor | disminuido |
| En Sol | Sol | Lam | Sim | Do | Re | Mim | Fa♯dim |
| En Do | Do | Rem | Mim | Fa | Sol | Lam | Sidim |
| En La | La | Sim | Do♯m | Re | Mi | Fa♯m | Sol♯dim |
El patrón de calidades —mayor, menor, menor, mayor, mayor, menor, disminuido— es el mismo en todas las tonalidades mayores. El séptimo grado, disminuido, lo dejaremos para la etapa de la armonía; las progresiones de esta parada usan los otros seis.
Aquí está la gran recompensa de las formas móviles: los acordes de una tonalidad quedan siempre en la misma posición relativa alrededor del I. Si el I es una forma de Mi, el resto de grados se reparte así:
Cuerda 6, Traste 3: Sol2 · 1 · Nota de la escala
Y si el I es una forma de La, el mapa se da la vuelta:
Cuerda 5, Traste 3: Do3 · 1 · Nota de la escala
Mueve el I a cualquier traste y el mapa viaja con él. Ya no necesitas calcular qué acorde es el IV de La♭: pones la cejilla de La♭ (forma de Mi, traste 4) y el IV está en el mismo traste, con forma de La.
La sexta y la quinta cuerdas están afinadas a cinco semitonos de distancia, y el IV de una tonalidad está justo cinco semitonos por encima del I. Por eso, en el mismo traste, la quinta cuerda te da el IV de lo que hay en la sexta. El V está dos semitonos por encima del IV: dos trastes más. El ii está dos semitonos por encima del I, y el vi, nueve semitonos por encima (o tres por debajo). Como todas estas distancias son fijas en cualquier tonalidad mayor, las posiciones del mapa también lo son.
Es la progresión de los : la del blues, el rock and roll, el folk y el country. Con el mapa, en tonalidad de La la mano casi no se mueve:
Y con el I en forma de La, por ejemplo en Do:
Estas dos progresiones de cuatro acordes están detrás de una cantidad enorme de canciones pop de las últimas décadas. Suenan distintas porque cambian el orden: I–V–vi–IV avanza con energía y vuelve a empezar; I–vi–IV–V tiene un aire más nostálgico, como de balada de los años cincuenta.
Si tocas los mismos cuatro acordes de I–V–vi–IV pero empiezas por el vi (vi–IV–I–V: Mim – Do – Sol – Re), la música cambia de carácter: el oído toma el acorde menor como punto de reposo y todo suena más sombrío. Es la tonalidad menor asomándose con los mismos acordes. Pruébalo con el acompañamiento: los mismos dedos, otra emoción.
Hay una progresión que reina en el jazz y aparece en muchísimos otros estilos: ii–V–I. Suele tocarse con acordes de séptima, y las cejillas lo ponen fácil. En Do:
Fíjate en lo poco que se mueve la mano: del ii al V bajas dos trastes y cambias de cuerda; del V al I te quedas en el mismo traste. La tensión del Sol7 se resuelve en el Do como una pregunta que encuentra respuesta. Por ahora tómalo como un aperitivo: en etapas posteriores lo estudiarás a fondo.
Los músicos de estudio necesitaban una forma de escribir progresiones que sirviera en cualquier tonalidad, para que el cantante pudiera pedir «un tono más arriba» sin reescribir nada. La solución fue el : los grados se escriben con números normales y los acordes menores llevan una «m» (o un signo menos).
| Romano | I | ii | iii | IV | V | vi |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Nashville | 1 | 2m | 3m | 4 | 5 | 6m |
Una hoja de Nashville de ocho compases se ve así. Cada número es un compás:
1 · 4 · 6m · 5 · 1 · 4 · 5 · 1
Si la banda decide tocarla en Re, suena así:
Y si el cantante prefiere Fa, cambias de cejilla y la hoja sigue siendo la misma:
| Tonalidad | I | V | vi | IV |
|---|---|---|---|---|
| La | Mi, tr. 5 | La, tr. 7 | Mi menor, tr. 2 | La, tr. 5 |
| Do | La, tr. 3 | Mi, tr. 3 | Mi menor, tr. 5 | Mi, tr. 1 |
| Mi♭ | La, tr. 6 | Mi, tr. 6 | Mi menor, tr. 8 | Mi, tr. 4 |
| Si♭ | La, tr. 1 | Mi, tr. 1 | Mi menor, tr. 3 | La, tr. 6 |
En Si♭ el IV debería estar con forma de Mi dos trastes por debajo del traste 1… ¡que no existe! Por eso lo tocas con forma de La cinco trastes más arriba (traste 6). Siempre hay un plan B.
Objetivo: Tocar I–V–vi–IV en La, Do, Mi bemol y Si bemol, dos vueltas cada una, sin parar entre tonalidades.
Toca la hoja de la escena anterior primero en Re (I con forma de La, traste 5) y después en Fa (I con forma de Mi, traste 1). Hazlo con los dos acompañamientos de arriba. Por último, elige tú una tonalidad nueva.
Objetivo: Tocar la hoja 1–4–6m–5–1–4–5–1 en Re y en Fa sin escribir los nombres de los acordes.
Prácticas marcadas: 0 · Autoevaluaciones hechas: 0