Parada 1 de 5
El viaje hacia el Fa
Del Fa de cuatro cuerdas a la cejilla completa, paso a paso.
Parada 1 de 5
Del Fa de cuatro cuerdas a la cejilla completa, paso a paso.
Llegas al paso más empinado del camino. Hasta ahora tus acordes se apoyaban en las cuerdas al aire; a partir de aquí vas a aprender a fabricar tus propias «cuerdas al aire» con el dedo índice. Ese gesto se llama , y su primer gran examen es el acorde de Fa. Casi todos los guitarristas recuerdan la semana en que el Fa por fin sonó limpio. Esta parada te lleva hasta ahí por peldaños, sin prisas y sin hacerte daño.
Escucha primero el destino. Este es el Fa con cejilla completa: seis cuerdas, todas pisadas, ninguna al aire.
¿Por qué tanto esfuerzo por un solo acorde? Porque el Fa no es solo un acorde: es la primera forma que puedes llevar a cualquier traste. Como no usa cuerdas al aire, si la deslizas dos trastes hacia el cuerpo obtienes un Sol; cinco trastes, un Si♭. Con una sola forma tienes doce acordes mayores. Eso es lo que hace a la cejilla tan poderosa, y lo exploraremos a fondo en las próximas paradas.
El problema es que pedirle al índice que pise seis cuerdas a la vez, de golpe, suele terminar en frustración. Por eso no vamos a saltar directamente a la cima, sino a subir una escalera de cuatro peldaños:
Empieza por un acorde que ni siquiera necesita cejilla: Famaj7. Tiene un sonido suave y luminoso, y coloca los dedos 2 y 3 justo donde los tendrá el Fa.
Ahora el truco: en lugar de dejar la primera cuerda al aire, acuesta el índice para que pise a la vez las cuerdas 2 y 1 en el traste 1. Eso ya es una cejilla, aunque pequeña: una . Las notas de este acorde son Fa, La, Do y Fa: exactamente las de un Fa mayor.
Compara el sonido de los dos. El Fmaj7 tiene una nota «flotante» (Mi, en la cuerda al aire); el Fa mayor suena más firme y cerrado:
Aquí está el secreto que separa una cejilla que zumba de una que suena: el índice no se apoya sobre su yema blanda, sino ligeramente girado sobre su canto, el lado que mira hacia la pala de la guitarra. Ese lado es más duro (hay hueso cerca) y más recto, y no tiene los pliegues de las articulaciones justo debajo.
Haz esta prueba lejos de la cuerda: mira tu índice estirado. Verás dos pliegues donde se doblan las articulaciones. Si esos pliegues caen justo encima de una cuerda, esa cuerda queda en un «valle» y no se pisa bien. Por eso el clásico problema del principiante es que la 3.ª o la 2.ª cuerda suena apagada.
Tres ajustes, en este orden:
La segunda clave es de dónde sale la fuerza. El instinto dice «aprieta con el pulgar por detrás, como una pinza». Funciona unos segundos… y luego la mano arde. El pulgar es un músculo pequeño haciendo un trabajo de gigante.
Prueba esto:
Para que una cuerda suene limpia basta con que toque el traste con firmeza; empujarla más allá no mejora nada. En una cejilla, el índice tiene que bajar seis cuerdas a la vez, y la cuerda más difícil es la que queda en un hueco del dedo, no la más gruesa.
Si la fuerza viene de una pinza pulgar-índice, los músculos pequeños del antebrazo y de la mano trabajan en estático y se fatigan en segundos. Si viene del peso del brazo (un brazo adulto pesa varios kilos) y de una leve tracción desde la espalda, la carga se reparte entre músculos grandes. Por eso los profesores insisten en «tirar hacia ti» en lugar de «apretar».
Cuando el Fa de cuatro cuerdas te sale limpio (y no antes), añade el dedo 4 en la quinta cuerda, traste 3. Cambia la digitación para dejarle sitio: el dedo 3 pasa a la cuarta cuerda y el meñique a la quinta.
El acorde de cinco cuerdas sigue siendo un Fa, pero su nota más grave es Do, no Fa; por eso se escribe Fa/Do (Fa con bajo en Do). Suena perfectamente en casi cualquier canción.
El último peldaño es extender el índice hasta la sexta cuerda, traste 1. Ahora el índice pisa la sexta, la segunda y la primera cuerda (las otras tres las pisan los dedos 2, 3 y 4, por encima de la cejilla). Fíjate en algo curioso: el índice no necesita pisar bien las cuerdas 5, 4 y 3, porque otros dedos lo hacen en trastes más altos. Solo importan sus extremos.
Una cejilla se revisa como un mecánico revisa un motor: pieza por pieza. Forma el acorde, mantenlo, y toca cada cuerda por separado, de la sexta a la primera. Debe sonar así:
Ahora practícalo con esta tablatura: un arpegio de ida y vuelta y, al final, el acorde completo. Si alguna nota muere o zumba, detente en ella:
| Síntoma | Causa probable | Arreglo |
|---|---|---|
| Una cuerda suena apagada (sin nota) | Un pliegue del índice o un dedo vecino la toca | Gira el índice hacia su canto, desliza un milímetro, arquea los dedos 2–4 |
| Una cuerda zumba | El dedo está lejos del traste o no baja del todo | Acerca el dedo al traste; añade peso del brazo, no del pulgar |
| La sexta cuerda no suena | La punta del índice no llega o sobresale demasiado | Que la punta asome justo por encima de la sexta, sin pasarse mucho |
| Duele la base del pulgar | Pinza | Suelta el pulgar y vuelve a colocarlo solo como apoyo |
Hablemos claro: el Fa con cejilla completa suele tardar entre tres y seis semanas de práctica diaria corta en sonar limpio, y algo más en salir rápido dentro de una canción. Es normal. No significa que tengas manos pequeñas ni poco talento: le pasa a casi todo el mundo, y lo que funciona es la repetición breve y frecuente, no las sesiones heroicas.
A veces la mano no tiene la culpa. Si las cuerdas están muy separadas del diapasón —lo que se llama alta—, cada cejilla exige el doble de fuerza. Mírala de lado en el traste 1: si entre la cuerda y el traste cabe holgadamente una tarjeta de crédito doblada, la acción en la cejuela puede estar alta.
Suelta la mano entre intento e intento: forma, toca, suelta, sacude.
Objetivo: Que las cuatro cuerdas del Fa pequeño suenen limpias en 3 de cada 4 intentos.
Usa el Fa que domines mejor (cuatro o cinco cuerdas). Primero, los : cuenta cuántas veces vas de Do a Fa y vuelves en 60 segundos. Anota el número cada día.
Fíjate en el : el dedo 1 se queda en la segunda cuerda, traste 1, en los dos acordes. No lo levantes; solo acuéstalo para el Fa.
Después, toca con este acompañamiento: dos compases de cada acorde.
Objetivo: Hacer al menos 20 cambios limpios entre Do y Fa en un minuto (cambios de un minuto).
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