Parada 1 de 8
Blues, rock y metal
Riffs, distorsión, afinaciones graves y el lenguaje de la potencia.
Parada 1 de 8
Riffs, distorsión, afinaciones graves y el lenguaje de la potencia.
Empieza la gira. Durante catorce etapas has reunido acordes, escalas, modos, técnica y oído; ahora toca usarlo en los escenarios donde la guitarra ha sido protagonista. La primera parada es la más ruidosa: el linaje que va del blues al rock, del rock al hard rock y de ahí al metal. Aquí la guitarra deja de acompañar con discreción y se convierte en el motor de la canción.
El rock no nació de la nada. A mediados de los años cincuenta, el blues eléctrico de Chicago, el rhythm and blues y el country se mezclaron en un estilo más rápido, más bailable y con la guitarra eléctrica delante. En los sesenta, bandas británicas que habían crecido escuchando discos de blues subieron el volumen; a finales de esa década el hard rock endureció el sonido, y en los setenta el metal llevó la saturación, la gravedad y la precisión rítmica al extremo.
Fíjate en que casi todas las ramas eléctricas parten del blues. Por eso el riff de rock suele salir de la pentatónica menor, y por eso las y los bendings siguen en el centro del solo de rock. El metal añadió después otras fuentes: la música clásica europea, los modos oscuros y una ejecución casi mecánica.
Escucha la diferencia entre dos versiones del mismo gesto: un acorde mayor completo y un power chord sobre la misma fundamental. Sin distorsión ambos suenan bien; imagina ahora cuál de los dos aguantaría mejor un amplificador al límite.
La y la aparecen cuando la señal de la guitarra se empuja más allá de lo que un circuito puede reproducir limpiamente: la onda se «recorta» y aparecen armónicos nuevos. El sonido gana sustain, agresividad y compresión. Cuánto empujas la señal lo decide la , de la que hablaremos en la parada de sonido y equipo.
Ese recorte tiene una consecuencia musical directa: además de armónicos, el circuito genera sumas y diferencias entre las frecuencias de las notas que suenan a la vez. Con una quinta justa, esas frecuencias nuevas coinciden casi exactamente con notas del propio acorde, así que todo se funde en un bloque compacto. Con una tercera, sobre todo en un acorde de seis cuerdas, aparecen frecuencias que no encajan y el acorde se vuelve turbio.
Una quinta justa tiene una relación de frecuencias cercana a 3:2. Si la fundamental vibra a 2 unidades y la quinta a 3, la diferencia es 1 unidad: la fundamental una octava más grave. La distorsión «inventa» esa nota, y resulta ser parte del acorde, así que lo refuerza. Con la tercera mayor temperada, la relación no es exactamente 5:4 y los productos de intermodulación quedan ligeramente desafinados respecto al acorde; con varias terceras y quintas a la vez se multiplican y se oyen como aspereza. El acorde no es «incorrecto»: simplemente la distorsión lo ensucia. Con ganancia moderada, los acordes completos de rock clásico siguen sonando bien; con ganancia alta, el power chord manda.
El riff es la columna vertebral del rock: una figura corta, repetida, que define la canción tanto como su melodía. Casi siempre combina tres cosas: una nota pedal grave (a menudo la cuerda al aire), power chords que se mueven sobre ella y silencios que dan aire.
Este riff original en Mi eólico usa la sexta cuerda al aire con palm mute como pedal y power chords que suben y bajan. Escúchalo y mira cómo la m de la tablatura marca las notas apagadas:
En muchos riffs de rock duro y de metal se toca todo con púa hacia abajo, aunque sean corcheas rápidas. Cada nota recibe así el mismo ataque, más grueso y uniforme. Es más cansado que la , así que la muñeca debe estar suelta y el movimiento ser pequeño. A partir de cierta velocidad se vuelve a la púa alterna, y saber cuándo cambiar es parte del oficio.
Bajar la sexta cuerda un tono, de Mi a Re, da la : Re–La–Re–Sol–Si–Mi. Las tres cuerdas graves forman entonces un power chord con un solo dedo (o al aire), y la nota más grave baja un tono. Muchas bandas de rock alternativo, grunge y metal la usan; otras afinan toda la guitarra medio tono o un tono abajo, o usan drop C y guitarras de siete cuerdas para ir todavía más abajo.
Afina tu sexta cuerda a Re comparándola con la cuarta al aire (deben sonar en octava) y toca este riff original. Fíjate en el acorde del traste 1: es la segunda menor de Re, el color frigio que veremos enseguida.
El rock clásico vive en la pentatónica menor y en la mixolidia (con su ♭7 mayor). El metal busca colores más oscuros, y los encuentra en dos lugares:
Cuerda 6, Al aire: Mi2 · 1 · Tónica
Cuerda 6, Traste 7: Si2 · 5 · Quinta
La corriente llamada metal neoclásico se inspiró en la música barroca y clásica, con escalas menores armónicas tocadas a gran velocidad. Este lick original resume la idea: baja por la menor armónica sobre el acorde de dominante (Si7) y resuelve en la tónica subiendo por la sensible Re♯.
En la escala menor natural, el quinto grado forma un acorde menor (Sim en Mi menor) que no «tira» hacia la tónica. Al subir la séptima nota medio tono (Re → Re♯) aparece la menor armónica, y con ella el acorde Si7, con una sensible que resuelve con fuerza. Tocar la menor armónica desde Si produce el frigio dominante: 1 ♭2 3 4 5 ♭6 ♭7. El mismo color aparece en el flamenco, que visitaremos más adelante en la gira.
El es una firma del heavy metal británico de los ochenta, popularizado por bandas como Iron Maiden: una corchea y dos semicorcheas en cada pulso (ta-taca, ta-taca), normalmente con palm mute, como los cascos de un caballo. Su versión invertida, dos semicorcheas y una corchea (taca-ta), también es muy común.
La púa más habitual para el galope es abajo-abajo-arriba (la corchea y la primera semicorchea hacia abajo) o, a tempos rápidos, abajo-arriba-abajo por pulso. Prueba las dos: la primera da un ataque más pesado; la segunda aguanta más velocidad.
En una banda de rock suele haber dos funciones para la guitarra. A veces las cubren dos músicos; a veces uno solo que cambia de papel a lo largo de la canción.
Guitarra rítmica
Guitarra solista
En los ochenta y noventa muchas bandas de metal usaron guitarras gemelas: dos solistas tocando la misma melodía en terceras o sextas paralelas. Es la versión eléctrica de una idea antigua, la armonización a dos voces.
m6:0) en corcheas con púa hacia abajo durante un minuto, a 70 BPM.Objetivo: Tocar el riff en Mi cuatro veces seguidas a 100 BPM con púa hacia abajo, palm mute limpio en la pedal y power chords abiertos.
Objetivo: Tocar el riff en drop D y el galope a 90 BPM sin que se aceleren las semicorcheas.
Toca el lick sobre el compás de Si7. Después improvisa durante dos minutos con la menor armónica de Mi, apuntando a Re♯ sobre Si7 y a Mi o Sol sobre Mim.
Objetivo: Tocar el lick sobre la base Em–C–B7 y resolver en la tónica justo en el primer tiempo.
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