Parada 2 de 8
Funk, pop y soul
Acompañar canciones, el rasgueo de 16 y las dobles cuerdas soul.
Parada 2 de 8
Acompañar canciones, el rasgueo de 16 y las dobles cuerdas soul.
Segunda parada de la gira: el lugar donde la guitarra rara vez es protagonista y, sin embargo, lo sostiene todo. En el soul, el funk y el pop, la guitarra es una pieza del engranaje: acompaña una voz, encaja con el bajo y la batería y deja espacio a los demás. Aquí aprenderás el arte más subestimado de la guitarra: tocar menos, pero exactamente lo que la canción necesita.
El soul surgió en Estados Unidos a finales de los cincuenta, cuando el góspel de las iglesias afroamericanas se cruzó con el rhythm and blues. Sellos como Motown en Detroit y Stax en Memphis crearon sonidos de estudio reconocibles al instante, con bandas de la casa que tocaban en cientos de grabaciones. A mediados de los sesenta, James Brown y sus músicos llevaron ese lenguaje hacia algo más rítmico y repetitivo: el funk.
La idea central del funk es «el uno»: el primer tiempo del compás es el punto de encuentro de toda la banda. Alrededor de él, cada instrumento toca una figura corta y repetida, y la magia está en cómo encajan. El acorde típico es el : un al que se añade la novena, más brillante y menos tenso que un acorde alterado.
El secreto rítmico del funk está en la mano que rasguea: se mueve sin parar en semicorcheas, abajo-arriba-abajo-arriba, como un péndulo. La mano del mástil decide qué suena: cuando presiona, sale el acorde; cuando se relaja sin soltar las cuerdas, sale un golpe apagado, percusivo. Ese golpe corto y seco sobre las cuerdas agudas se llama .
Escucha el patrón. Las flechas que suenan son pocas; las cruces son la mano que sigue moviéndose sobre cuerdas apagadas:
Y así se ve en tablatura, con la forma de Mi9 en las cuatro cuerdas agudas. Las x son las notas muertas:
El guitarrista de funk casi nunca toca acordes de seis cuerdas. Usa formas de tres o cuatro notas en las cuerdas agudas, que suenan claras, cortas y dejan el registro grave al bajo. Muchas omiten la fundamental: el bajo ya la toca.
Un truco del funk: tocar el acorde de novena y deslizar toda la forma desde un semitono abajo justo antes del tiempo. Otro: alternar dos acordes vecinos, como Lam7 y Re9, el i–IV del modo , sobre una armonía que apenas cambia. En el funk la armonía es casi estática; el interés está en el ritmo.
En La eólico el cuarto grado sería Rem7; en La dórico es Re7, porque el dórico tiene la sexta mayor (Fa♯), que es la tercera de Re. Esa nota es la característica del modo. Por eso tantos vamps de funk y soul alternan un menor con séptima y un dominante una cuarta arriba: es la forma más directa de oír el dórico.
También hay funk de una sola nota: líneas cortas en las cuerdas medias que se entrelazan con el bajo, a menudo con notas muertas entre medias. Esta línea original en La dórico está pensada para sonar sobre el chank, no encima de él:
Mientras el cantante canta, el guitarrista de soul rellena los huecos con dobles cuerdas: dos notas a distancia de tercera o de sexta, a menudo con un pequeño hammer-on o slide que entra desde medio tono abajo. Suenan dulces, vocales, como un coro de dos voces.
Las sextas suelen tocarse en las cuerdas 3 y 1, saltando la 2. Este adorno original pasa por sextas sobre Do y después sobre Fa, entrando cada vez desde medio tono abajo:
Las terceras caben en cuerdas vecinas, como la 3 y la 2. Moverlas por la escala, siempre dentro de la tonalidad, produce la típica línea en terceras paralelas:
En el pop, la guitarra suele tener un trabajo humilde y decisivo: sostener la voz. Las progresiones son cortas y , la estrofa–estribillo–puente es clara, y lo que distingue a un buen acompañante es cómo suenan los acordes juntos.
Un recurso clásico del pop acústico: acordes abiertos que comparten notas en las cuerdas agudas. Aquí los dedos 3 y 4 se quedan fijos en el traste 3 de las cuerdas 2 y 1, y todo el grupo suena unido, con un brillo común:
Ese hilo común (Re y Sol en las cuerdas agudas) es una forma sencilla de : cambian los bajos, pero la parte de arriba casi no se mueve. Con puedes llevar las mismas formas a la tonalidad de cualquier cantante.
Estrofa
Toca menos: arpegios, rasgueo suave o solo los tiempos 1 y 3. Deja que se entienda la letra.
Estribillo
Abre el sonido: rasgueo completo, más cuerdas, más dinámica. El contraste hace que el estribillo «despegue».
Cuando suenan varias guitarras, teclados y bajo, el problema ya no es tocar bien: es no estorbar. Los arreglistas piensan en tres ejes:
Guitarra 1
Chank en semicorcheas con formas de tres notas en las cuerdas agudas. Marca el pulso fino.
Guitarra 2
Línea de una sola nota en las cuerdas medias o dobles cuerdas en los huecos. Responde, no repite.
Prueba a escuchar la base de abajo y a tocar primero el chank, después la línea de una nota. Si tienes una grabadora, graba una parte y toca la otra encima: oirás cómo las dos encajan sin pisarse.
La mejor escuela de esta parada son los discos. Algunas referencias para empezar: James Brown y sus guitarristas Jimmy Nolen y Catfish Collins; Nile Rodgers con Chic; Prince; Curtis Mayfield; Steve Cropper en las grabaciones de Stax; y, en el pop, cualquier canción en la que la guitarra acústica sostenga la voz con muy pocas notas.
No escuches solo «la canción»: escucha la parte de guitarra. Hazte tres preguntas: ¿cuántas guitarras hay y en qué registro está cada una?, ¿en qué semicorcheas suenan sus golpes?, ¿qué hacen mientras canta la voz y qué hacen en los huecos? Después dibuja la rejilla de dieciséis casillas de un compás y rellénala de oído. Ese pequeño ejercicio de te enseñará más sobre el funk que cualquier lista de patrones, y te dará ideas para escribir partes propias, no copias.
Objetivo: Mantener la mano en semicorcheas durante dos minutos a 90 BPM, con los acordes en su sitio y los golpes apagados sin notas que se escapen.
Toca el adorno en sextas sobre la base Do–Fa. Después inventa uno propio: usa solo sextas en las cuerdas 3 y 1 y entra siempre desde medio tono abajo.
Objetivo: Tocar las sextas y las terceras sobre la base de soul, entrando a tiempo y con las dos notas igual de fuertes.
Toca la progresión Sol–Doadd9–Mim7–Resus4: dos vueltas solo con negras suaves, dos con el rasgueo completo. Canta o tararea una melodía propia encima.
Objetivo: Tocar la progresión dos veces suave (estrofa) y dos fuerte (estribillo) sin perder el tempo en los cambios.
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